Hace apenas una semana, el ambiente estaba lleno de celebración, ya que Clair Obscur: Expedición 33, un popular videojuego independiente, fue galardonado con el codiciado premio ‘Juego del año’ en los Indie Game Awards. Tras este gran honor, el juego fue reconocido además con el premio ‘Juego debut’. El equipo responsable de su creación, Sandfall Interactive, estaba sin duda en la gloria tras recibir no uno, sino dos prestigiosos galardones, lo que ponía de manifiesto la excepcional calidad y la atractiva jugabilidad de su brillante creación. Pero, por desgracia, las celebraciones duraron poco.
Una inesperada nube de controversia, en torno al uso de la inteligencia artificial generativa (IA) en el desarrollo del juego, ensombreció el éxito continuado de Expedición 33. Al parecer, esta ayuda tecnológica no encajaba con las normas y reglamentos de los Indie Game Awards. Esto dio lugar a una rápida y bastante impactante retirada de los dos premios que el juego había ganado con todo merecimiento solo unos días antes.
Según las reglas oficiales de los Indie Game Awards, el uso de la IA generativa se ve con recelo y desaprobación. La posible influencia de la IA en el proceso de desarrollo de videojuegos es un tema muy debatido dentro de la industria, especialmente en el circuito de los videojuegos independientes, donde la creatividad humana y el toque personal se valoran por encima de todo.
Cuando el juego se presentó por primera vez para su consideración, un representante de Sandfall Interactive afirmó categóricamente que no se había utilizado ninguna IA generativa en Expedición 33‘proceso de desarrollo. Sin embargo, a medida que surgieron pruebas controvertidas, quedó claro que no era así, y el triunfo del juego se reconvirtió rápidamente en una desafortunada saga de reglas incumplidas y celebraciones eclipsadas.
Los Indie Game Awards no tardaron en pronunciarse, expresando su firme postura al respecto y condenando rotundamente el uso de la IA generativa durante el proceso de creación del juego y la propia ceremonia. Las vicisitudes de este desafortunado giro añadieron un tono amargo al dulce recuerdo de los elogios que Expedición 33 ganado recientemente.
La conmoción causada por esta revelación aún resuena en la industria de los videojuegos independientes, donde muchos jugadores, diseñadores y otras partes interesadas se encuentran en desacuerdo al intentar comprender la situación que se está desarrollando. Tal y como debatimos hoy, se están cuestionando los criterios que definen un videojuego galardonado, lo que supone una presión implícita sobre la industria para que revise sus políticas en torno al uso de la IA en el desarrollo de videojuegos. ¿Podría haber una flexibilización de estas normas en el futuro, o esta situación solo reforzará aún más la estricta condena de la IA?
Aún queda por añadir a las crónicas de la industria del videojuego cómo esta controversia dará forma al panorama del desarrollo de videojuegos independientes. Por ahora, Expedición 33 es alabado por su emocionante gamificación y criticado por su controvertido desarrollo. Sin duda, hay mucho que aprender.
El relato completo de este sorprendente giro de los acontecimientos está disponible en El borde.