Imaginemos el panorama empresarial en un futuro no muy lejano. Hay un nuevo puesto que está causando sensación en las empresas, especialmente en las orientadas a la tecnología. Este puesto no está diseñado principalmente para impulsar el avance de la empresa, sino para escudriñar con cautela el horizonte, siempre atento a las amenazas que se avecinan. Entre las empresas que abrazan el futuro de la tecnología, destaca una: OpenAI. La empresa busca un misántropo profesional, un jefe de Preparación o, en términos más sencillos, un chivo expiatorio corporativo ISO.
OpenAI está dirigida por Sam Altman, quien recientemente anunció la creación de este puesto. El mandato principal de este futuro empleado es aterrador por su alcance: considerar todas las innumerables formas en que la inteligencia artificial podría salirse de control, lo que llevaría a consecuencias escalofriantes que nadie quiere imaginar. La razón detrás de esta decisión de Altman surge de la comprensión de que los rápidos avances en IA no son todo color de rosa. Por el contrario, traen consigo su buena dosis de ‘desafíos reales’.
En un futuro impulsado por la tecnología en el que la IA lleva las riendas, estos retos podrían tener repercusiones negativas de gran alcance en aspectos cruciales como la ciberseguridad y la salud mental de las personas. Estas son solo algunas de las áreas en las que las cosas podrían salir terriblemente mal, lo que hace que el papel del responsable de preparación sea crucial.
Mandato del Jefe de Preparación
La lista de tareas del jefe de Preparación de OpenAI no es precisamente un paseo por el parque. Este puesto requiere una persona que no se amilane ante la perspectiva de los peores escenarios posibles y que se esfuerce por encontrar soluciones eficaces para mitigarlos. En lugar de impulsar avances revolucionarios, esta persona se centrará principalmente en ‘rastrear y prepararse para las capacidades fronterizas que crean nuevos riesgos de daños graves’.’
La persona que desempeña esta función se convierte en el superhéroe de la oficina, protegiendo contra amenazas ocultas que podrían provenir de lugares inesperados. Se convierte en la última línea de defensa contra posibles desastres, con la tarea de garantizar que la IA siga sirviendo a la humanidad sin transformarse en un titán cibernético.
A medida que nos sumergimos de lleno en un futuro impulsado por la IA, cada vez es más importante contar con medidas de protección contra posibles cataclismos. El cargo de director de Preparación se hace eco de este punto de vista, reconociendo que un gran poder conlleva una gran responsabilidad. El futuro de la industria tecnológica se presenta como un camino abierto con la IA al volante. Ahora, OpenAI busca garantizar que, en nuestra búsqueda del progreso, no nos desviemos del camino.
Crédito: Historia original por The Verge.