Dondequiera que miremos, la tecnología sigue revolucionando todos los aspectos de nuestras vidas. No es ningún secreto que el mundo ha experimentado cambios significativos en los que la automatización y la robótica desempeñan un papel fundamental. Ya se trate de clasificar datos en cuestión de segundos, hacer la compra o incluso proporcionar entretenimiento, los robots se están imponiendo poco a poco. Y ahora, la última incorporación a la familia robótica, el robot doméstico CLOiD de LG, promete acercarnos un paso más a un “hogar sin trabajo”.
Presentado por LG en el Salón de la Electrónica de Consumo (CES), esta avanzada pieza de tecnología eclipsa al resto. Una versión mejorada del robot doméstico tradicional, capaz de traer la leche de la nevera, meter un cruasán en el horno e incluso encargarse de nuestra colada. ¿No es eso con lo que todos soñamos? Las tareas mundanas de la vida cotidiana, resueltas con eficacia sin que tengamos que mover un dedo.
Pero profundicemos un poco más en este asunto de la colada. ¿Podría ser el fin de los interminables montones de ropa esperando a ser doblada? Entre las múltiples capacidades de CLOiD, el doblado de ropa parece robarse el protagonismo. Esta tarea, que a la mayoría le parece tediosa y agotadora, está a punto de recibir un giro tecnológico. CLOiD no sólo dobla tu colada, sino que también la apila ordenadamente, lista para que la lleves a su sitio.
Aunque el CLOiD de LG no es el primer robot doblador de ropa, parece haber causado una gran impresión con su presentación en el gran espectáculo del CES de este año. Existen varias versiones anteriores en el mercado, pero lo que hace que éste destaque es su estructura similar a la humana. A diferencia de sus contemporáneos, que parecen estar meramente orientados a la función, CLOiD luce dos brazos totalmente articulados similares a los de un ser humano. Una clara demostración de que los avances tecnológicos siguen orientándose hacia la imitación de rasgos humanos.
En conclusión, el robot doméstico CLOiD de LG supone un salto más hacia un futuro de vida sin esfuerzo o, como a ellos les gustaría llamarlo, un “hogar sin trabajo”. Desde ayudar con los recados básicos de la casa hasta doblar y apilar la colada, este podría ser el primer paso hacia la automatización completa de las tareas domésticas. Sin embargo, sólo el tiempo dirá cómo se reflejará esta impresionante tecnología en nuestra vida cotidiana y las repercusiones que podría tener en la sociedad en general.