Cada vez que escribes un término en la barra de búsqueda de Google, el motor trabaja diligentemente para ofrecerte contexto, resúmenes y perspectivas que puedas consultar. Los resúmenes de IA de Google, que aparecen en la parte superior de la página principal del motor de búsqueda, forman parte de este arsenal de información precisa e instantánea. Sin embargo, estos resúmenes, por muy útiles que puedan resultar a los usuarios que buscan una comprensión inmediata, se han convertido en objeto de una creciente controversia.
En una cumbre sobre IA celebrada en Nueva York, la empresa matriz de Rolling Stone, Penske Media Corporation, anunció una demanda contra Google por el uso que hace la compañía de los resúmenes de IA. Penske alega que los resúmenes de Google están provocando un grave descenso del tráfico de búsqueda, lo que se traduce en una reducción de los ingresos de los editores en línea. A pesar de esta aclamación, Markham Erickson, Vicepresidente de Asuntos Gubernamentales y Política Pública de Google, adoptó una postura firme en su defensa.
Erickson declaró que el objetivo de la empresa no era abolir el modelo de los "10 enlaces azules", por el que se dirigía gratuitamente a los usuarios a miles de millones de publicaciones de todo el mundo, sino aumentarlo con más respuestas y resúmenes contextuales. Esta decisión se debe a un notable cambio en las preferencias de los usuarios, que han pasado de las respuestas objetivas a los resúmenes contextuales. Erickson confía en que este modelo dirija a los usuarios hacia contenidos valiosos en Internet y fomente lo que él llama un "ecosistema sano".
A pesar de la evidente comodidad y adaptabilidad que los resúmenes de IA ofrecen a los usuarios, los editores en línea ven las cosas de otra manera. La demanda presentada por Penske se basa principalmente en la evidente caída del tráfico de búsqueda cuando se introducen estos resúmenes de IA. La reducción del tráfico se traduce en una menor interacción de la audiencia y, de hecho, en menos ingresos para estos editores en línea.
La postura de Google, sin embargo, sigue siendo firme. Erickson se niega a profundizar en los detalles de la demanda, pero reitera la filosofía de Google de luchar por un ecosistema sano. Defiende el enfoque de la empresa afirmando que las preferencias de los usuarios están cambiando rápidamente. Los usuarios contemporáneos se inclinan menos por las "respuestas objetivas" y más por obtener información rápida, breve y contextual. Así pues, la estrategia de Google se centra en mantener un equilibrio significativo entre estos dos ámbitos.
Si bien estos resultados resumidos en IA son una bendición para los usuarios apresurados que buscan explicaciones rápidas, su impacto en los editores en línea suscita un acalorado debate sobre sus implicaciones. A medida que la tecnología siga evolucionando y las preferencias de los usuarios cambien, la dinámica del ecosistema se adaptará sin duda a estos cambios, con gigantes tecnológicos como Google a la cabeza. El tiempo dirá si esta práctica acabará convirtiéndose en la nueva norma o si las corporaciones y las batallas legales llevarán a los gigantes tecnológicos a replantearse su enfoque.
Fuente: The Verge