Japón insta a OpenAI a dejar de utilizar manga y anime sin permiso

Tras una polémica, OpenAI vuelve a estar bajo la lupa. Esta vez, es el gobierno japonés el que no está de acuerdo con la forma en que OpenAI ha estado utilizando obras de arte japonesas y ha formalizado una petición para que pongan fin a esta situación. La noticia, publicada originalmente por ITMedia y posteriormente informado por IGN, La Comisión Europea ha denunciado que la inteligencia artificial (IA) de la aplicación de vídeo social de la empresa, Sora, había estado generando contenidos cuestionables que parecían copiar, o ‘copiar’, obras de arte japonesas.

Minoru Kiuchi, un veterano ministro del gobierno japonés con multitud de responsabilidades a su cargo, entre ellas la estrategia de propiedad intelectual del país, fue quien amonestó públicamente las acciones de OpenAI. Según él, el anime, el manga y otras expresiones artísticas relacionadas son “tesoros irremplazables” y ha dado el paso de pedir oficialmente a OpenAI que cese en su conducta infractora.

Todo esto se produce en medio de lo que pueden describirse como tiempos tumultuosos para la compañía estadounidense. Recientemente ha tenido que hacer frente a las reacciones negativas que suscitó la aplicación y posterior abandono de una política de exclusión voluntaria de los titulares de derechos de autor en su plataforma Sora. Sin duda, OpenAI reconoce la destreza creativa de los artistas japoneses, como ha dado a entender el consejero delegado de la empresa, Sam Altman. Ha declarado públicamente que tienen una deuda con Japón por su ‘notable producción creativa’. Curiosamente, el generador de imágenes de OpenAI ya había inundado Internet con un montón de imágenes que guardaban un asombroso parecido con las obras del famoso Studio Ghibli.

El futuro puede ser incierto para OpenAI en lo que respecta a su imagen pública, especialmente dadas las recientes turbulencias. Y con las presiones del gobierno japonés y la intensificación del escrutinio por parte de los titulares de derechos de autor, parece que la empresa tiene ante sí todo un reto. Navegar por estas aguas turbulentas exigirá compromiso, inventiva y un profundo respeto por los derechos de los artistas de todo el mundo, especialmente los de Japón. Sólo el tiempo dirá si OpenAI consigue poner remedio a la situación y suavizar las críticas que se están vertiendo contra ella.

Para más detalles sobre este asunto en curso, puede consultar el artículo original aquí.

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