En una interesante iniciativa destinada a apaciguar tanto a la Administración Trump como la creciente preocupación pública en torno a la inteligencia artificial, OpenAI ha propuesto ofrecer una participación del 5 % al Gobierno de Estados Unidos. Esta noticia ha salido a la luz a través de un reportaje del Financial Times.
Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, presentó esta propuesta. Considera que conceder al público una participación financiera en la empresa podría ser la mejor forma de compartir los posibles beneficios de la IA. Altman veía esta iniciativa como un medio para fomentar la confianza del público y aliviar en parte la tensión que rodea al sector de la inteligencia artificial, cada vez más importante.
Esta estrategia poco habitual surgió como respuesta a las crecientes críticas procedentes de diversos ámbitos en relación con los temores que suscita la IA. Estas preocupaciones abarcan desde la posible pérdida de puestos de trabajo debido a la automatización hasta las cuestiones éticas relacionadas con la IA, incluyendo temas como la privacidad y la seguridad.
La idea de que el Gobierno intervenga en el desarrollo de la IA a esta escala puede suscitar todo tipo de reacciones. No obstante, esta medida también puede servir como prueba del compromiso de OpenAI para abordar estas preocupaciones, de su apuesta por la transparencia y de su intención de actuar de forma inclusiva a la hora de compartir los beneficios económicos que puedan derivarse de la inteligencia artificial.
Este compromiso de compartir los beneficios de la IA no es el primero para OpenAI y Sam Altman. Los estatutos de la organización se comprometen a “distribuir ampliamente los beneficios” y a “utilizar cualquier influencia sobre el despliegue de la IA general (AGI) para evitar que la IA se utilice de forma que perjudique a la humanidad o concentre el poder de manera indebida”.”
Según algunas fuentes, la cifra del 5 % fue recomendada por el propio Altman. La importancia de dicha cifra se pone de manifiesto al tener en cuenta el valor de OpenAI tras su última ronda de financiación. La estimación ronda la asombrosa cifra de $852 mil millones, lo que convierte una participación del 5 % en una inversión realmente rentable.
Aunque la idea ya se ha planteado, aún está por ver cómo se llevará a cabo o si finalmente se aprobará. A pesar de esta incertidumbre, esta medida pone de manifiesto un método interesante para compartir los posibles beneficios de la IA, garantizando la participación y la titularidad públicas.
En un mundo en el que la inteligencia artificial está experimentando un crecimiento significativo y encontrando aplicaciones en diversos ámbitos, resulta fundamental que los gigantes tecnológicos como OpenAI garanticen la transparencia y la inclusividad. Al fin y al cabo, solo a través de la responsabilidad y el compromiso compartidos podemos asegurarnos de que los beneficios de la IA se disfruten de forma colectiva y no beneficien únicamente a unos pocos.
El artículo completo de The Verge se puede consultar en el en el siguiente enlace.