Imagina que una empresa dotada de inteligencia artificial limpiara tu casa gratis. Suena demasiado bueno para ser verdad, ¿verdad? Eso es exactamente lo que Shift, una empresa emergente de formación en IA, prometió a los residentes de Nueva York a principios de esta semana. La empresa estrenó su innovador proyecto en la ciudad y planea lanzarlo en otras grandes ciudades, incluida Londres, en un futuro próximo.
A primera vista, este servicio de limpieza gratuito parece una fantasía, pero, como siempre, hay algo más en la historia. Veamos en qué consiste esta atractiva oferta.
Todos anhelamos automatizar tareas domésticas mundanas como fregar los platos, quitar el polvo de la mesa de café, fregar el suelo... en definitiva, cualquier tarea que nos desvíe de las cosas que realmente nos importan. Y precisamente esto es lo que aprovecha Shift. En lugar del servicio de limpieza gratuito, la empresa pide permiso para grabar a sus limpiadores en plena faena, realizando estas tareas rutinarias pero esenciales.
No se trata de documentar la productividad de su personal. Se trata más bien de recopilar datos, montones de ellos. En la era del aprendizaje automático y la automatización, los datos son la moneda de cambio. Para crear una inteligencia artificial fiable y eficiente que pueda reproducir el trabajo humano, se necesitan muchos datos. Y estos datos tienen que venir de algún sitio.
El objetivo final de la empresa es utilizar estas imágenes para entrenar su inteligencia artificial. Cada detalle de las tareas mundanas de los limpiadores -sus métodos para fregar los platos, su forma de quitar el polvo de una mesa, su técnica para fregar el suelo- revelará datos valiosos. Estos datos se utilizarán para programar robots que realicen estas mismas tareas con el mismo nivel de eficiencia y diligencia.
La idea puede sonar un poco atrevida o quizás invasiva para algunos, pero es un intento serio de ampliar los límites del entrenamiento de la IA. Enseñar a los robots a realizar tareas domésticas con precisión humana no es tarea fácil. Las complejidades asociadas incluso a las tareas más sencillas, como ajustar la presión al fregar los platos o la destreza necesaria para quitar el polvo de una mesa, lo convierten en una tarea de enormes proporciones.
De hecho, nuestras tareas domésticas cotidianas pueden parecernos monótonas, pero estas mismas tareas podrían contener las claves del próximo gran avance de la tecnología de IA. Al convertir los hogares en laboratorios de datos en tiempo real, Shift aspira a crear una nueva generación de robots domésticos. En el futuro, estas máquinas podrían encargarse de las partes más tediosas del mantenimiento del hogar, permitiéndonos centrarnos en tareas más significativas. Sin embargo, como ocurre con cualquier avance tecnológico, está por ver hasta qué punto lo aceptarán los consumidores.
La tecnología de la IA está penetrando poco a poco en nuestra vida cotidiana, prometiendo hacerla más fácil y eficiente. La pregunta es: ¿estamos dispuestos a abrir nuestras puertas a cambio de avances?