En el cambiante panorama tecnológico actual, la omnipresente voz de Alexa, Google Assistant o Siri se ha convertido en parte de nuestro día a día. Los asistentes de voz (AV) están impulsando las conversaciones a nuestro alrededor, ayudándonos con todo, desde tareas sencillas como pedir comida hasta simplificar complejas operaciones empresariales.
Sin embargo, aunque estas innovaciones tecnológicas son realmente fascinantes, es importante señalar un aspecto que a menudo se pasa por alto: el diseño de la IA de voz con la inclusión en su núcleo. En particular, atender las necesidades de los usuarios con discapacidad no es solo garantizar la accesibilidad; es una oportunidad de mercado sin explotar para las empresas.
Repensar el diseño de la IA de voz con inclusión
Si lo analizamos más detenidamente, grupos de usuarios como las personas con problemas de visión o disléxicas pueden obtener importantes beneficios con la llegada de la tecnología de IA por voz. Pueden utilizar estos sistemas inteligentes para leer en voz alta páginas web, controlar dispositivos domésticos o incluso obtener oportunidades profesionales. En este sentido, nunca se insistirá lo suficiente en la importancia de crear VAs inclusivas. Aumenta la usabilidad y, en consecuencia, la aceptación de esta tecnología entre todos los grupos de usuarios.
Históricamente, el diseño tecnológico ha pasado por alto las necesidades de las personas con discapacidad. Las industrias deben ahora cambiar de marcha e invertir conscientemente sus esfuerzos para garantizar que la inteligencia artificial, en particular la IA de voz, "asista" realmente a todos. Esto también está en consonancia con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 10 de las Naciones Unidas, que pretende "reducir la desigualdad dentro de los países y entre ellos". Además, subraya que empoderar y promover la inclusión social, económica y política, independientemente de factores como la discapacidad, es crucial para lograr el desarrollo general.
El caso empresarial: Una oportunidad de mercado sin explotar
Dejando a un lado la usabilidad y la accesibilidad, la creación de una IA de voz inclusiva es, desde el punto de vista empresarial, un potencial sin explotar. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el mundo hay más de mil millones de personas con algún tipo de discapacidad. Esto supone alrededor del 15% de la población mundial que podría hacer uso de tecnologías de IA inclusivas para mejorar significativamente su nivel de vida.
El éxito de la inclusión no sólo facilita la mejora de la calidad de vida de este importante segmento de la población, sino que también abre nuevas oportunidades de negocio. Las empresas que dan prioridad a la creación de soluciones de IA inclusivas pueden aprovechar este gran mercado y establecer una posición única para sí mismas. Podría ser un diferenciador significativo en un mercado de soluciones empresariales de IA abarrotado.
Además, es prudente que las empresas tengan en cuenta la discapacidad en el diseño y la estrategia de sus productos. En la era de la cultura de la cancelación, cualquier desaire percibido hacia la comunidad de discapacitados, como un producto que no satisfaga sus necesidades, puede ser desastroso para la reputación de una empresa. Puede provocar boicots, pérdida de confianza de los consumidores y, en última instancia, una disminución de los beneficios.
En conclusión, a medida que nos acercamos a la adopción de la inteligencia artificial por voz como ayuda en todas las facetas de la vida, es fundamental garantizar que estos sistemas inteligentes se desarrollen teniendo en cuenta a todos los usuarios, incluidos los discapacitados. No sólo se trata de un esfuerzo que cumple con la responsabilidad social y la inclusión, sino que también presenta una lucrativa oportunidad de negocio. Ya es hora de que las empresas que adopten sistemas de IA por voz presten atención a este potencial y orienten sus estrategias en consecuencia.