La principal agencia de planificación económica de China emitió el jueves una nota de advertencia sobre una posible burbuja en la floreciente industria de los robots humanoides del país. En medio de la creciente preocupación por una situación similar en el sector de la inteligencia artificial, el mensaje transmitido por la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (CNDR) parece claro. El camino hacia el progreso, aunque apasionante, debe recorrerse con cuidado para evitar un colapso precipitado que podría ser desastroso.
Una advertencia de este tipo procedente de China llama la atención. El país, conocido por ser uno de los más proactivos en la adopción de tecnología, sigue avanzando a pasos agigantados en su afán por liderar el mundo en cuanto a capacidad tecnológica. Pero parece que, aunque el progreso es positivo, una aceleración descontrolada podría acarrear problemas importantes. Un ejemplo de ello es la industria de la robótica humanoide, que está creciendo a un ritmo sin precedentes.
El portavoz de la NDRC, Li Chao, ofreció una visión de la cuestión durante una reciente rueda de prensa. Mencionó el exuberante ritmo al que fluyen las inversiones en el sector. Esta afluencia de capital es una tendencia bastante preocupante, sobre todo teniendo en cuenta los limitados usos probados de estos robots. Su temor es que, con la ralentización de los fondos para investigación y desarrollo, podamos ver cómo se infiltra en el mercado un gran número de modelos “muy similares”.
Parecería que las empresas emergentes y las empresas que se diversifican en sectores novedosos constituyen una parte importante de este crecimiento frenético. De las más de 150 empresas de robótica humanoide que operan actualmente en China, señaló Li, más de la mitad son empresas emergentes o empresas de otros sectores que se han diversificado recientemente.
Muchos consideran el mensaje de Li como una rara nota de cautela por parte de Pekín. Sorprende especialmente porque la tecnología que impulsa la robótica humanoide, la inteligencia incorporada, fue declarada prioridad nacional a principios de este año. Esta estrategia forma parte del objetivo más amplio de China de convertirse en líder mundial en diversos campos de la tecnología y el crecimiento económico. Sin embargo, parece que China es consciente de la importancia del crecimiento sostenible y de evitar las burbujas especulativas de inversión.
Mientras la comunidad internacional sigue de cerca la evolución de los sectores de la inteligencia artificial y la robótica humanoide, la advertencia de China sirve de recordatorio. Aunque la tecnología inaugura una era de crecimiento y oportunidades sin precedentes, las partes interesadas deben actuar con cautela para evitar un estallido que podría ser más perjudicial que beneficioso. No se puede subestimar la importancia de mantener un equilibrio entre la velocidad de crecimiento y el riesgo de crear burbujas de inversión.
El artículo original se puede consultar en
aquí.