Durante la última semana, el mundo de la fanfiction se ha visto sacudido por un movimiento recién surgido, decidido a erradicar a los autores que no escriben sus obras por sí mismos, sino mediante el uso de herramientas de IA generativa como Claude, ChatGPT y otras similares. ¿Cuál es el motivo de este movimiento? Un rechazo colectivo que lleva tiempo presente en los círculos creativos, incluidas las comunidades de fanfiction.
Esta aversión hacia las herramientas de IA tiene su origen en la creencia de que la creatividad —la esencia de la autoría— debe seguir siendo dominio exclusivo de los seres humanos. Estas comunidades consideran que las obras creadas por la IA constituyen una afrenta al toque humano que caracteriza la creatividad y el arte.
Aunque esta postura es comprensible, los métodos con los que el movimiento pretende “detectar” las obras escritas por IA son, como mínimo, cuestionables. Los criterios incluyen desde el uso de guiones largos —que se emplean habitualmente en la puntuación inglesa por diversas razones— hasta el concepto amplio de «prosa recargada», una expresión que se utiliza para describir pasajes tan excesivamente descriptivos que rompen el flujo de la narración. Cualquiera que esté versado en el mundo de la literatura sabe que cada escritor tiene un estilo diferente, y que esos indicadores podrían formar parte fácilmente del conjunto de herramientas narrativas de un autor humano.
A pesar de las dudas que suscita su método para identificar a los autores de IA, el movimiento no se desanima. El 29 de junio, uno de los líderes anónimos del movimiento hizo una vaga promesa de una “solución más fiable” a través de una cuenta llamada @heatedrivalryai. Queda por ver en qué consiste esta solución y cómo pretende abordar la amplia variedad de estilos de escritura que poseen los seres humanos.
Existe aquí un peligro muy real: que, en su afán por erradicar la IA, estas facciones vigilantes acaben atacando a autores humanos cuyo estilo de escritura simplemente no se ajuste a sus expectativas concretas.
Las implicaciones de este fenómeno van más allá del mundo de la fan fiction y se entrelazan con debates más amplios sobre el papel de la IA en los ámbitos creativos y las dimensiones éticas del uso de herramientas de IA. Es una historia a la que seguiremos muy de cerca a medida que se vaya desarrollando.
Aquellos que estén interesados en seguir más de cerca este intrigante acontecimiento pueden leer la noticia completa en The Verge.